¿Qué es la hiperacusia?

El día a día, la presión en el trabajo y la contaminación acústica afectan directamente a nuestra calidad de vida y a nuestra audición. Por lo general, esto conduce a una estimulación excesiva del sistema auditivo y una sensibilidad significativa al ruido. 

Hiperacusia: ¿qué es?

La hiperacusia o algiacusia es un trastorno que se caracteriza por desarrollar una hipersensibilidad al ruido. Las personas que sufren hiperacusia perciben los sonidos del día a día como ruidos molestos y desagradables.

Cuando una persona sufre hiperacusia, una llamada de teléfono, un grifo o el ruido de un motor pueden causar estrés, latidos cardíacos rápidos y sudoración. La calidad de vida de las personas que la sufren se ve disminuida. Además de perjudicar su audición, también se ven afectadas la calidad de sueño, su concentración y su salud emocional. La propia voz de la persona que está sufriendo este síndrome también pueden llegar a considerarla como desagradable, por lo que es habitual que se aísle socialmente.


 

En el peor de los casos, el ruido prácticamente indetectable para una audición normal puede ser molesto para pacientes con hiperacusia.

Las personas que padecen este trastorno pueden llegar a desarrollar misofonía, miedo a los sonidos, llevándolos a huir de los lugares dónde se producen los sonidos que les molestan.

¿Cuáles son las causas de la hiperacusia? 

Al igual que ocurre con los acúfenos, son muchas las razones por las que se puede padecer hiperacusia. Entre las causas principales se encuentran:

  • Exposición a altos niveles de decibelios durante un tiempo prolongado
  • Trauma acústico
  • Enfermedad de Ménière
  • Contusión cerebral
  • Enfermedad de Lyme
  • Tinnitus
  • Migraña
  • Depresión

¿Cómo se diagnostica la hiperacusia?

El diagnóstico de hiperacusia es complejo. La hiperacusia no es cuantificable mediante métodos objetivos, por lo que su evaluación requiere la utilización de dos clases de parámetros.

El primero de los métodos que se suele utilizar para diagnosticar la hiperacusia es mediante el método psicoacústico. Este método se delimita por el umbral de molestia o intolerancia al sonido. El umbral de molestia sirve para determinar la intensidad a partir de la cual los sonidos empiezan a resultar molestos para el paciente. 

El segundo método es evaluar subjetivamente la hiperacusia y la discapacidad que causan a los pacientes. Podemos usar la escala visual analógica (EVA): es una escala de autoevaluación para ayudar al paciente a medir la intensidad de la molestia que la causa un ruido. Esta escala es una línea horizontal que va del 0 (sin molestia) hasta el 10 (molestia insoportable).

Desde audifono.es recomendamos que ante la aparición de cualquier tipo de molestia a un sonido que antes no tenía, debe acudir a un otorrinolaringólogo para diagnosticar la posible causa y atajar el problema. 

Hiperacusia y tinnitus

Este trastorno afecta a al 15% de la población, siendo más habitual en pacientes con acúfenos. Se suele relacionar al trastorno con los acúfenos, ya que más del 60% de los pacientes con tinnitus también se ven afectados por la hiperacusia.

Sin embargo, incluso si el mecanismo de origen es similar, se supone que hay dos fenómenos diferentes. En la mayoría de los casos, la hiperacusia se produce en ambos oídos, y el tinnitus puede presentarse únicamente en un oído y en muchas ocasiones de forma intermitente. El tinnitus y la hiperacusia se incrementan por la ansiedad y el estrés, y también están muy relacionadas con la depresión. 

Tratamiento para la hiperacusia

Las causas de los acúfenos pueden ser diversas, y a menudo no se pueden determinar con exactitud. Una de las causas más comunes del tinnitus es la pérdida auditiva. Aunque no se perciba, la hipoacusia está presente en el 80% de los casos de acúfenos.

¿Son efectivos los audífonos?

Si el tinnitus se acompaña de pérdida auditiva, los audífonos pueden reducir en gran medida la sensación de zumbido en el oído. Los audífonos más avanzados del mercado incluyen sistemas que son capaces de enmascarar los acúfenos. 
 

Audífonos con gestor de acúfenos

Además, una terapia conductual combinada con terapias sonoras, como terapias de ruido blanco y ruido rosa, pueden ser efectivas para disminuir los síntomas de ambos trastornos. 

Otro tratamiento, con enfoque psicológico, es la terapia cognitiva conductual. Se ha podido demostrar que la combinación de terapias de ruido con una terapia cognitiva conductual es beneficiosa para disminuir los síntomas de los acúfenos y también puede ser útil para tratar la hiperacusia. Sin embargo, este sigue siendo objetivo de la investigación actual.
 

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