Consejos que puedes aplicar hoy para acostumbrarte a los audífonos

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A pesar de que el uso de audífonos se ha convertido en algo cada vez más generalizado, volver a escuchar correctamente a partir de este tipo de dispositivos suele ir precedido de una importante dosis de paciencia. No es extraño. Cualquier tipo de cambio requiere de una fase de adaptación que nos ayuda a integrarlo en nuestra vida cotidiana

En este artículo te daremos consejos que te pueden ayudar a acostumbrarte a los audífonos de la forma más fácil. ¡Podrás seguir disfrutando de los sonidos y tener una calidad de vida de 10!

El primer paso: acudir a un centro auditivo

Cuando percibimos algún tipo de deficiencia o problema auditivo es habitual que retrasemos nuestra consulta con un médico especializado. Desde que identificamos algún tipo de limitación hasta que adquirimos nuestro primer audífono en cualquier Centro Auditivo en Madrid, suele transcurrir un período de tiempo relativamente amplio y, esto, es un buen indicativo de lo poco familiarizados que estamos con esta especialidad clínica. 

No obstante, los audífonos son una de las mejores herramientas que existen en la actualidad para corregir la pérdida auditiva y poder volver a escuchar. Su utilización cada vez se ha hecho algo más común pero su integración en nuestra vida puede requerir de ciertos procesos adaptativos. 

¿Cómo es la primera vez con audífonos?

Para muchos pacientes, utilizar por primera vez un audífono puede derivar en una experiencia desagradable o, al menos, incómoda. Sin embargo, en realidad, su asimilación es mucho más rápida de lo que se tiende a creer. 

Al igual que necesitamos tiempo para acostumbrarnos a unas gafas, también vamos a necesitarlo si es la primera vez que utilizamos audífonos. Existe la posibilidad de sentir los dispositivos en la oreja y en el canal auditivo, pero esto, con el paso de los días, desaparecerá. 

En el caso de que estés utilizando unos audífonos BTE o RIE y también uses gafas, debes tener especial cuidado cuando te pongas y quites las gafas. Habrá espacio tanto para el audífono como para las gafas, por lo que no tienes por qué preocuparte, encontrarás la manera para que compartan espacio.

En algunos casos, por ejemplo, entre los más pequeños, el componente psicológico se convierte en algo especialmente importante. Los audífonos para niños presentan algunas características adaptadas aunque, en lo esencial, sus funcionalidades son muy similares a las de los audífonos comunes.

Es cierto que la primera oportunidad de uso puede darnos la impresión de que los sonidos son demasiado elevados, incluso agresivos. Esta percepción, en realidad, forma parte de una respuesta cerebral.

De forma inconsciente nos acostumbramos a percibir las ondas sonoras a un nivel más bajo debido a nuestras limitaciones. Nuestro cerebro se adapta a dichas señales y, por lo tanto, cuando un audífono permite recuperar la nitidez y volúmenes naturales, sufre un ligero impacto tras el cual vuelve a adaptarse a los niveles naturales.

Cómo adaptarse a los audífonos

Para que este proceso de integración sea cómodo e imperceptible lo más recomendable es implementar hábitos basados en la graduación. A continuación te proponemos algunos de ellos:

1. Busca entornos neutrales

Existen diferentes contextos sonoros y algunos de ellos son más ruidosos o agresivos que otros. Lo más recomendable es comenzar a utilizar un audífono en aquellos más tranquilos: Una casa, conversaciones tranquilas frente a frente…

2. Incrementa la intensidad de la exposición poco a poco

Para que se produzca una evolución gradual, lo más aconsejable es ir visitando entornos cada vez un poco más ruidosos y bulliciosos. 

El primer día, es recomendable sentarse en una habitación tranquila de casa. Empezaremos a acostumbrarnos a los sonidos más débiles, como el tictac de un reloj o los coches que pasan fuera. Este tipo de sonidos al principio puede resultarnos antinaturales ya que nuestro cerebro había dejado de estar acostumbrado a escucharlos. 

3. Úsalo cada vez más tiempo

Durante los primeros días su uso puede limitarse a determinadas franjas horarias para, poco a poco, ir incrementando el tiempo de exposición hasta llevarlo durante todo el día o durante la mayor parte del día. Cuantos más sonidos seamos capaces de reconocer y filtrar (también los ruidos molestos) mejor. Esto podrá ayudar al audiólogo a realizar los ajustes necesarios durante el mes de prueba para dar con la adaptación más adecuada.


4. Léete a ti mismo en voz alta

Al principio, el sonido de nuestra propia voz puede resultar algo extraño, pero a esto también nos adaptamos en pocos días. 

Leer en voz alta puede ayudarnos a acostumbrarnos a nuestra voz de forma más rápida y a entrenar para hablar a un volumen adecuado.


5. Utiliza subtítulos

Escuchar y leer palabras al mismo tiempo es una manera de ayudar a re entrenar el cerebro para conectar los sonidos y el lenguaje. Utiliza los subtítulos para ver una película o una serie.


6. Escucha la grabación de audio de un libro 

Este consejo tiene el mismo objetivo que el anterior. Cuando vayamos a leer un libro podemos escuchar la grabación de ese mismo libro. En caso de no tener un audio libro podemos pedirle a alguien que lea en voz alta mientras nosotros seguimos por nuestra cuenta.

7. Establece relaciones con personas que se encuentren en una situación parecida puede ayudar

Muchas veces las primeras sensaciones pueden generar cierta inquietud. Para ganar confianza y un extra de seguridad es recomendable hablar con una persona que esté habituada a utilizar un audífono. Comprender que se trata de un proceso adaptativo común y que se atenuará gradualmente proporcionará una mayor tranquilidad.

Generalmente, los procesos adaptativos que siguen a la adquisición de un audífono se extienden durante unos períodos de tiempo reducidos. Contar con la ayuda de un profesional y buscar asesoramiento especializado facilita las cosas.


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Julio Gómez Relinque
Director de audiología en | Web | + entradas

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