El éxito de una adaptación audioprotésica

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La última actualización se ha realizado el 07/02/2022. El artículo ha sido revisado por Sheila González.

Hoy en día se puede afirmar que no existen audífonos malos, sino adaptaciones indebidamente realizadas.

La calidad del servicio, sobre todo en la adaptación, es lo que marca la diferencia a la hora de que una persona con problemas de audición consiga el mejor resultado.

Adaptación del audífono al paciente

Adquirir un audífono bonito, discreto y con potencia puede satisfacer los deseos personales, pero no las necesidades de la audición. Para poder mejorar la audición un audioprotesista debe realizar una adaptación totalmente personalizada.

No se puede ajustar un audífono dando a un simple botón o basándose únicamente en los resultados de una audiometría tonal. Una adaptación es un proceso duradero y meticuloso donde el audioprotesista debe realizar varias pruebas secuenciales. En estas pruebas se irá adquiriendo información acerca del tipo de hipoacusia, el grado de la pérdida y el umbral auditivo.

Pruebas auditivas para lograr una buena adaptación

Cada vez que una persona se enfrenta a unas pruebas auditivas, desconoce cómo será el proceso. 

Independientemente del tipo de audífono, la marca o el centro auditivo, para lograr una correcta adaptación es necesario realizar las siguientes pruebas auditivas:

Anamnesis

Es la carta de presentación del paciente frente a la hipoacusia y los problemas auditivos que pueda tener. 

A través de una conversación distendida se recoge la historia clínica de la persona ante la pérdida auditiva, datos personales, antecedentes familiares, enfermedades del oído, estilo de vida, posibles causas y las necesidades sociales del paciente para elegir el audífono. 

La anamnesis debe ser una conversación donde la persona con problemas de audición se sienta cómodo para contar todos los aspectos auditivos que le preocupan.

>>> Plantilla ejemplo de la anamnesis

Exploración del oído externo

Una exploración rápida que permite al audioprotesista conocer si la anatomía del oído permite ciertos tipos o modelos de audífonos

Por ejemplo, puede darse la situación de que el oído es más pequeño de lo normal y un audífono intracanal no sea la mejor opción para solucionar la hipoacusia. 

Timpanometría

Según define la Sociedad Española de Medicina Marítima (SEMM), “la timpanometría estudia la dificultad o resistencia que tienen las ondas sonoras para su propagación”.

A modo aclarativo, esta prueba auditiva analiza el estado del oído medio y la capacidad de movilidad del tímpano y de los huesecillos que lo conforman, martillo, yunque y estribo. 

Audiometría tonal

La audiometría tonal es una prueba de tonos puros que mide la sensibilidad auditiva de una persona, es decir las frecuencia en las que el oído comienza a percibir el sonido. 

Se realiza a través de todo el conducto auditivo con un método de pitido-reacción. Con unos audífonos puestos y conectados a un audiómetro se transmiten tonos puros a cada frecuencia ante los cuales el paciente debe responder con una señal. Mide el grado de pérdida auditiva  y revela si se trata de hipoacusia conductiva o hipoacusia neurosensorial. Estos resultados se reflejan e interpretan en gráfico conocido como audiograma.

Audiometría verbal

Una de las pruebas más importantes, ya que permite valorar el grado de dificultad que tiene la persona para entender cuando se le habla. Esta prueba auditiva, también conocida como logoaudiometría, debe llevarse a cabo de manera obligatoria, ya que gracias a este examen auditivo se podrá conocer la posibilidad que tendrá el paciente de escuchar con los audífonos.

Pruebas de discriminación en campo libre, sin ruido y con ruido

Mide la capacidad que tiene la persona con hipoacusia de entender sin audífono. A través de un altavoz se le pone una serie de palabras con una intensidad normal de conversación para escuchar sin ningún tipo de ruido. Posteriormente se le añaden sonidos o ruidos que encubren la conversación original. 

Estas pruebas se deben a que existen diversos tipos de pérdida auditiva. Una persona puede oír sin problema en ambientes tranquilos, pero cuando está expuesto a ruidos, no entiende lo suficiente. 

Exploración del conducto auditivo para hacer un molde a medida

Se ha demostrado que todas las prestaciones de un audífono tienen mejor rendimiento acústico cuando el adaptador está hecho a medida para cada persona. En la actualidad muchos profesionales utilizan los adaptadores de silicona estándar, ya que se puede probar el audífono en el momento, pero no sellan lo suficiente el conducto auditivo.

Adaptación del audífono con medición del oído real

Esta es la prueba estrella para lograr el éxito en la adaptación. Su objetivo consiste en asegurar que la amplificación necesaria ha sido alcanzada. Es decir, se trata de una prueba objetiva que muestra cómo es la amplificación total del sonido que se logra entre el canal auditivo y el audífono adaptado. 

Cuando una persona usa por primera vez un audífono, suele ser difícil transmitir como escuchan o les gustaría escuchar. Esto muchas veces lleva a realizar un ajuste poco correspondiente a sus verdaderas necesidades auditivas. De este modo, la medición del oído real, REM, aporta la información que necesita el audioprotesista para conocer cómo de bien se han ajustado previamente los audífonos. Un diagnóstico que les permite conocer cuáles pueden ser las probabilidades de que se acople el audífono, de que exista una oclusión o de que los sonidos lleguen a ser muy molestos para la persona con audífonos.

Aspectos importantes en la medición del oído real

Los audífonos llevan un software instalado de fábrica que calcula su posible ganancia en la adaptación a través de una medida estándar del conducto auditivo externo de un adulto. 

Por esa razón, es aconsejable llevar a cabo esta prueba REM, porque se tienen en cuenta las características individuales de cada persona y no solo la presión sonora estándar de fábrica. 

Entre los aspectos que se tienen en cuenta en la medición del oído real, se encuentra la acústica adquirida por el molde del audífono, y la cavidad residual del espacio comprendido entre el final del molde auditivo y el tímpano.

Esas son todas las pruebas necesarias por las que deberás pasar en caso de tener algún tipo de déficit auditivo o simplemente por conocer la salud de tu sistema auditivo. Pero muchos centros auditivos y audioprotesistas deciden no quedarse ahí y marcar la diferencia para lograr ese éxito en la adaptación de un audífono y llevan a cabo las pruebas de sonoridad.

Pruebas de sonoridad o percepción sonora

Un método que se encarga de medir el ajuste del audífono ante la percepción sonora personal del paciente, independientemente de su marca, gama o tipo. De esta manera, se puede llegar a reajustar los dispositivos auditivos para un mejor entendimiento y comprensión. Esto permite alcanzar una reconciliación entre el paciente y sus dispositivos de audición. 

Es una técnica pionera en España que se ve en pocos centros auditivos y que logra mejores resultados de adaptación.

Percepción sonora

La percepción sonora, también conocida como percepción auditiva, es la interpretación que realizan el cerebro y el sistema auditivo a raíz de un sonido percibido

La percepción auditiva se puede definir como la capacidad que tiene el cerebro de interpretar la información sonora que recibe por el canal auditivo. Esta información llega previamente al oído en forma de ondas de frecuencia audible que se transmiten por un medio sólido, líquido o gaseoso.

Percepción sonora oido

Cuando existe un problema de audición, la audición se ve deteriorada, ya que los sonidos se dejan de oír cómo se debería. Esta afección puede deberse a la conducción, es decir la manera en la que el sonido viaja por todo el canal auditivo, o a la percepción, la manera en la que se recibe ese sonido. 

Cada adaptación es un proceso largo y meticuloso que no solo depende de las pruebas que se realicen, sino también de las características de cada paciente. Cuando un audioprotesista lleva a cabo una adaptación, lo hace de manera profesional, pero a medida que la persona va enfrentándose a sonidos nuevos y situaciones poco cotidianas, van apareciendo frecuencias que pueden llegar a incomodar. Pero no hay de qué preocuparse, si ese es tu caso acude a un centro auditivo de calidad en el que el audiólogo se encargará de eliminar esa molestia. 

Sheila González
Content Manager en Audifono.es | Web | + entradas

Creadora de contenido especializada en el sector de la audiología desde hace 3 años. Experta en SEO, marketing de contenidos y productos de audiología.

 

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