¿Qué es el barotraumatismo del oído?

[bar(y)- βαρύς gr. ‘pesado’, ‘grave’ + -o- gr. + trauma(t)- τραῦ-μα/-ματος gr.  ‘herida’] Leng. base: gr. Neol. s. XX. Docum. en 1937 en al. Barotrauma.

El barotraumatismo del oído o barotrauma ótico es una lesión en el oído causada por el cambio de presión en el aire o el agua.  

El barotrauma son lesiones a nuestro cuerpo causado por cambios en el volumen de gas causado por cambios rápidos en la presión ambiental. Cualquier órgano hueco con un componente gaseoso es susceptible a sufrir un barotrauma; por lo tanto, el barotraumatismo puede ocurrir en los oídos, los senos nasales, en dientes con fundas, el sistema digestivo y en los pulmones (síndrome de sobrepresión pulmonar).

¿Por qué se produce el barotrauma ótico?

Es causada por la diferencia de presión entre el oído medio y el oído externo causada por un fallo del mecanismo de compensación que depende principalmente de la trompa de Eustaquio.

Hablando específicamente del barotrauma ótico se pueden diferenciar  morfológicamente en tres zonas; oído externo, oído medio y oído interno. Ya que el  oído externo es la menos habitual vamos a explicar las otras dos. 

Oído

Barotrauma ótico en el oído medio

El barotrauma de oído medio es la lesión más frecuente en el buceo. Puede decirse que prácticamente todo buceador lo sufre en alguna ocasión en mayor o menor medida. 

El barotrauma de oído medio suele ser causado ante el aumento de la presión ambiental. De tal manera que se genera una descompensación negativa interna en el oído que debe ser compensada.

Generalmente, esta compensación se puede solucionar mediante tratamientos no quirúrgicos que fuerzan la apertura de la trompa de Eustaquio, tales como la maniobra de Valsalva o la maniobra de Frenzel. Si este desequilibrio de presiones no es bien compensado puede acabar derivando en un barotrauma por mecanismo implosivo

Aunque menos frecuente, también se puede producir un barotraumatismo durante el ascenso de altitud, momento en el que la presión ambiental comienza a disminuir. Habitualmente el volumen de aire que se encuentra dentro del oído aumenta y sale a través de la trompa de Eustaquio de manera pasiva sin llegar a generar molestias aparentes. Sin embargo, en el caso de que durante la apertura de la trompa existiese alguna dificultad, podría producirse una lesión en el tejido del oído, un barotrauma por mecanismo explosivo. 

Barotraumatismo en el oído interno

Los principales síntomas son la hipoacusia, más comúnmente conocida como pérdida auditiva, los acúfenos o pitidos prolongados en el  oído, y el vértigo o mareo con sensación rotatoria, acompañado frecuentemente de  náuseas o vómitos, puede llegar a asociarse a síntomas del barotrauma de  oído medio. Sin embargo, diferencialmente, cuando se produce una lesión del oído interno, la pérdida  auditiva suele ser más importante que la que se produce en los barotraumas de oído  medio, ya que suele acabar derivando en daños irreversibles.

Si la pérdida auditiva es fluctuante, o se desencadena un cuadro de vértigo con los cambios de presión en el oído originados por tos, estornudos, estímulos sonoros intensos (fenómeno de Tullio) o por la maniobra de Valsalva, debe sospecharse sobre un desgarro en la membrana entre el oído medio y el interno, es decir una fístula perilinfática.

Tras un barotrauma de oído interno y dependiendo de la gravedad de la lesión, es necesario interrumpir las actividades subacuáticas durante un periodo de tiempo prolongado. Recomendablemente, debe iniciarse un tratamiento médico enfocado en la asignación de corticoides o antivertiginosos, y asociado a medidas posturales (reposo en cama con cabecera elevada) si se sospechase de una fístula  perilinfática. En caso de que no se resolviera espontáneamente el trauma o los dolores en el oído, puede llegar a ser necesario  un tratamiento quirúrgico. A pesar de ello, suele ser frecuente la aparición de secuelas tanto auditivas  como vestibulares.

Cómo prevenir los barotraumatismos en el oído

La prevención de los barotraumas óticos, tanto de oído medio como de oído interno,  consistirá en impedir el bloqueo de la trompa de Eustaquio, evitando bucear en etapas de congestión nasal (catarro, alergia…), realizando compensaciones de aire suaves y progresivas, sin maniobras bruscas o descensos y ascensos demasiado rápidos. En algunos casos, previos a la inmersión, es aconsejable el empleo de  descongestionantes nasales que mejoren la permeabilidad de la trompa de Eustaquio.


Artículo redactado por Laura Piedras, audioprotesista en Oculos Óptica y Audiología

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