La otitis media aguda es una afección que se produce en el oído medio, justo detrás del tímpano. Debido a su ubicación, no podemos detectar una infección por nuestra cuenta y es crucial consultar a un médico para evitar una posible sordera permanente.
A diferencia de la otitis de piscina (externa), esta ocurre «por dentro» del oído, lo que la hace más compleja de detectar a simple vista y requiere un diagnóstico profesional para evitar complicaciones en la audición.
Antes, el diagnóstico de otitis era sinónimo de antibiótico inmediato. Hoy, gracias a expertos y nuevas guías clínicas, sabemos que el manejo debe ser mucho más preciso.
1. ¿Qué es la otitis media?
La otitis media es un problema de ventilación. El oído medio necesita aire, que llega a través de la Trompa de Eustaquio. Si esta vía se bloquea (por mocos, inflamación o vegetaciones), se genera un vacío acumulando líquido.
Cuando este líquido es recurrente y no hay infección o está presente durante un tiempo prolongado, se denomina otitis media crónica. Este tipo de otitis puede afectar de manera significativa la capacidad auditiva tanto en adultos como en niños.
- Otitis Media Aguda (OMA): Hay infección, pus y dolor intenso.
- Otitis Media con Efusión (Serosa): Hay líquido pero no infección activa. Es la «sordera silenciosa» que muchos niños sufren tras un resfriado y que afecta a su rendimiento escolar.
La sucesión de infecciones y otitis puede llevar a la pérdida auditiva. En los niños, es una de las enfermedades del oído más comunes.

2. Síntomas de la Otitis Media
La otitis media se identifica comúnmente por inflamación, sensación de taponamiento y un dolor pulsátil y muy fuerte de oído. Muchas personas presentan fiebre o se sienten cansadas cuando sufren otitis.
Sin embargo, hay señales que a menudo ignoramos:
- Irritabilidad extrema: En bebés que aún no hablan, el llanto inconsolable al acostarlos es una señal clave.
- Autofonía: Sentir que escuchas tu propia voz «retumbar» dentro de la cabeza.
- Pérdida de equilibrio o mareos: El oído medio ayuda a regular nuestra estabilidad.
- Tirón de orejas: Un gesto clásico en niños pequeños para intentar aliviar la presión interna.
Las otitis pueden venir acompañadas por un zumbido o silbido en el oído. Estos zumbidos se denominan como acúfenos o tinnitus.
Desde Audífono.es recomendamos que ante cualquier síntoma que pueda sufrir acuda a su médico para que le realice las pruebas necesarias y recomendarle un tratamiento adecuado.
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3. Factores de riesgo y causas
Los niños son los grandes protagonistas de esta patología por una cuestión anatómica: su Trompa de Eustaquio es más corta y horizontal, lo que facilita que las bacterias de la nariz «suban» al oído con facilidad.
Algunos de los factores de riesgo de la otitis media son:
- Alimentación en posición horizontal: Dar el biberón con el bebé totalmente tumbado favorece que el líquido pase a las trompas.
- Guarderías y colegios: La exposición constante a virus respiratorios.
- Exposición al agua: Pasar mucho tiempo en piscinas y playas puede aumentar el riesgo de infecciones de oído.
- Uso inadecuado de tapones: No usar tapones de oído adecuados puede permitir la entrada de agua y bacterias.
- Humo del tabaco: Aumenta el riesgo de infecciones de oído.
- Uso prolongado del chupete: Puede alterar la presión de la zona y facilitar el reflujo hacia el oído.
4. Complicaciones de las infecciones de oído
Una otitis mal curada no solo duele; puede dejar secuelas. La acumulación recurrente de líquido puede provocar una pérdida auditiva de transmisión. Si el niño no oye bien durante los meses clave de su desarrollo, su lenguaje y aprendizaje se verán comprometidos.

En casos graves o no tratados, la infección puede afectar al hueso (mastoiditis) o provocar una perforación timpánica permanente.
5. Tratamiento para la otitis media
Aquí es donde la visión de los especialistas es fundamental. No toda otitis requiere antibióticos.
- Drenajes transtimpánicos: Si las otitis son muy recurrentes y afectan la audición, se valora una pequeña intervención para ayudar al oído a «respirar».
- La regla de las 48-72 horas: En muchos casos, los médicos optan por una «espera vigilante» con analgésicos (paracetamol o ibuprofeno). Muchas otitis son víricas y el cuerpo las resuelve solo.
- Antibióticos: Se reservan para bebés muy pequeños, casos con fiebre alta o cuando no hay mejoría tras dos días.
Consejos para prevenir la otitis media en verano
- Usar tapones para los oídos: Protege los oídos de tus hijos con tapones especiales para piscina y playa.
- Secar bien los oídos: Después de nadar, asegúrate de que los oídos estén bien secos.
- Evitar el agua sucia: Procura que tus hijos no naden en aguas que puedan estar contaminadas.
>> Aprende más con los expertos
La salud auditiva infantil es un mundo complejo. En este episodio de La Comunidad del Oído, charlamos con Marta Morato, otorrinolaringóloga pediátrica y experta en medicina del sueño, quien nos da las claves para identificar problemas de oído en los más pequeños y nos explica por qué la prevención y el diagnóstico temprano son la mejor herramienta para un desarrollo sano.
Sheila González
Creadora de contenido especializada en el sector de la audiología desde hace 4 años. Experta en SEO, marketing de contenidos y productos de audiología.




